La eficiencia del fertilizante: corrección de carencias de hierro, zinc y manganeso

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27
sep

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La eficiencia del fertilizante: corrección de carencias de hierro, zinc y manganeso

Por José Manuel Carpintero

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Las carencias de micronutrientes son una realidad agronómica en nuestro país con un impacto económico de primera magnitud. Los principales fabricantes de abonos llevan años trabajando en el desarrollo de fertilizantes con micronutrientes que permitan dar respuesta a estas necesidades y aumentar la eficacia de los productos puestos en el mercado.

 

Los fertilizantes complejos NPK de calidad han incorporado tradicionalmente algunos micronutrientes, pero las dificultades técnicas para conseguir que este aporte fuera altamente eficiente han sido variadas, ya sea por la propia naturaleza química de los fertilizantes, o por la interacción con un suelo cuyas características químicas disminuyen su disponibilidad para el cultivo.

Las carencias de micronutrientes deben solucionarse desde el momento de la implantación del cultivo, para lograr un desarrollo equilibrado y sin limitaciones nutricionales.

La eficacia del aporte de micronutrientes depende tanto de la dosis del elemento que se necesite en forma asimilable por la planta, como de que la forma aplicada sortee los mecanismos químicos en el suelo y en la rizosfera que bloquean su asimilación por las raíces del cultivo.

Esto es especialmente importante en el caso de elementos como hierro, zinc y manganeso, cuya carencia en los cultivos se debe en muchos casos no a la abundancia o escasez del elemento en el suelo, sino a la dificultad de muchas especies vegetales para asimilarlos, principalmente en condiciones de suelos de pH alcalino. En estos suelos los condicionantes químicos que disminuyen la biodisponibilidad para las raíces son generalizados: precipitación como carbonatos, fosfatos e hidróxidos muy poco o nada solubles, o fijación en sitios del suelo inaccesibles para los mecanismos de absorción de las raíces.

Los micronutrientes participan en numerosas rutas bioquímicas de las plantas, y están presentes en muchas moléculas, algunas de las cuales son capitales para conseguir una productividad adecuada del cultivo. Por ejemplo, la aparición de síntomas de clorosis férrica indica que la capacidad fotosintética ha sido muy afectada por la falta de hierro, fundamental en la síntesis de clorofila y en la actividad de los cloroplastos. Con la carencia de zinc, además de síntomas parecidos (clorosis internerviales) podemos ver afectadas las rutas de síntesis de hormonas de regulación del crecimiento vegetal (auxinas) que pueden derivar en plantas achaparradas con entrenudos cortos. La carencia de manganeso afecta también a la fotosíntesis y a la capacidad de asimilación de nitrógeno y formación de proteínas.


Carencia de zinc en cítricos


Carencia de hierro en cítricos

El aporte de micronutrientes en formas asimilables y estables en el suelo con el fertilizante complejo NPK en fondo, asegura el correcto desarrollo del cultivo, desde las primeras fases, disminuyendo el riesgo de pérdida potencial por carencias de los mismos.

La baja movilidad en el suelo de muchos micronutrientes, como ocurre con hierro, zinc y manganeso, aconseja el aporte en fondo junto con el fertilizante complejo NPK, siendo recomendable una labor posterior que lo entierre y acerque a las raíces.

 

La apuesta de Fertiberia

Diversos proyectos liderados por el departamento de I+D+i de Fertiberia han conseguido desarrollar tecnologías propias para solventar esta problemática, consiguiéndose que el aporte de los micronutrientes sea seguro y, sobre todo, eficaz, técnica y económicamente.

 

Hierro disponible

La baja disponibilidad de hierro, cuya consecuencia agronómica es la fisiopatía ya comentada de clorosis férrica, se ha abordado a través de la formulación del fertilizante complejo sólido NPK con carbolita. La carbolita es una nueva materia prima para fertilizantes sólidos, sintetizada por Fertiberia, con hierro disponible y estable en el tiempo.

El desarrollo de la carbolita, que ha contado con la colaboración científica de la Universidad de Córdoba y de la Universidad de Sevilla, supone la posibilidad de aportar al suelo agrícola una nueva fuente de hierro que garantiza el suministro necesario de hierro a la planta a lo largo de todo el ciclo de cultivo.

En aplicaciones repetidas a lo largo de los años, los aportes de fertilizante complejo NPK con carbolita van enriqueciendo el suelo en formas estables de hierro disponible.

Resultados de ensayos con carbolita

Ventajas que aporta la carbolita al agricultor

  1. Corrige la clorosis férrica.
    Es una fuente eficiente de hierro, adecuada para corregir y prevenir la clorosis férrica.

  2. Mayor eficacia.
    Es mucho más eficaz que otras fuentes tradicionales como el sulfato de hierro y por su composición mejora enormemente la absorción del fósforo.

  3. Aporta hierro en dos formas.
    Una inmediatamente asimilable y otra de liberación más prolongada que permanece estable en el suelo hasta que es requerido por el cultivo.

  4. Efecto acumulativo.
    Tiene un efecto acumulativo de hierro disponible en el suelo.

  5. Facilita la absorción del hierro.
    La carbolita se oxida en el suelo en forma de nanopartículas amorfas, lo que facilita el ataque de las raíces y la absorción del hierro.

  6. Mayor producción y calidad.
    Aumenta la concentración de hierro en la planta y con ello, los niveles de clorofila. Aumenta la biomasa, incrementando la producción y la calidad de la cosecha.

 

Zinc y manganeso complejado

Las carencias de zinc y manganeso, también ampliamente distribuidas en suelos de pH alcalino (pH mayor de 7), se abordan de la manera más eficiente con el aporte de los micronutrientes en forma de complejo con lignosulfonato. Fertiberia ha desarrollado una tecnología propia, con la colaboración científica de la Universidad Autónoma de Madrid, cuya diferencia radica en que se alcanza el máximo grado de complejación y una excelente estabilidad del complejo formado, lo que los protege de los mecanismos de inmovilización que puedan existir en el suelo y los mantiene disponibles para ser absorbidos por el cultivo.

Resultados de ensayos con lignosulfonato

Ventajas que aportan los lignosulfonatos de zinc y manganeso al agricultor

  1. Máxima eficacia.
    Son 5-10 veces más eficientes que otras fuentes de zinc y manganeso.

  2. Alta compatibilidad.
    Son totalmente compatibles con los NPK y potencian el efecto del resto de nutrientes que contienen.

  3. Economía.
    Por su bajo coste, al contrario que los quelatos, son aplicables a cultivos extensivos.

  4. Ahorro.
    Al incorporarse con los NPK ahorran en costes de aplicación.

  5. Mayor producción y calidad.
    Mejoran la asimilación y eficiencia del nitrógeno favoreciendo la fotosíntesis, el aumento de biomasa e incrementando la producción y la calidad de la cosecha.

Fertiberia ofrece diferentes equilibrios fertilizantes que se ajustan a distintos cultivos, de tal manera que podemos hacer el aporte anual de NPK en nuestro olivar sobre suelos calcáreos, eligiendo un fertilizante complejo con micronutrientes disponibles, como nuestro Olivo Plus con lignosulfonato y carbolita, al igual que para maíz un aporte de NPK con lignosulfonato de zinc en la fertilización de fondo nos asegura que dicho cultivo, especialmente susceptible, no va a sufrir la carencia del micronutriente.

Con las tecnologías de Fertiberia Advance para el aporte de micronutrientes podemos prevenir y curar en estadíos tempranos las carencias de hierro, zinc y manganeso en olivar, cítricos, otros frutales, maíz, cereales, hortícolas y el resto de cultivos, tanto extensivos como intensivos.

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