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Consejos para jardín y huerto

¿Tienes dudas sobre el mantenimiento de tu jardín? Te damos consejos de una forma clara, concisa y ordenada para que te centres en lo importante: disfrutar de este apasionante hobby.

Jardín y césped

Descubre todo acerca del cuidado del jardín y el césped para convertirte en todo un experto:

Crea tu jardín

Hoy en día, un jardín debe ser útil, funcional y agradable. Tiene que constar de diferentes elementos tales como son el césped, arbustos, flores, árboles, etc.

Pasos para crear tu jardín

  1. Establecer una lista de todo lo que hay que prever en nuestro jardín.
  2. Examinar qué elementos materiales están a nuestra disposición para construir el jardín.
  3. Conocer los límites exteriores de nuestra propiedad, para saber el terreno del que disponemos.
  4. Examinar cuál será el programa de plantaciones y siembras.
  5. Realizar un primer plano (boceto) de nuestro jardín.
  6. Ver las operaciones de trazado de vías, pasos, escaleras, muretes e instalaciones diversas.
  7. Construcción de muretes, muros, instalación de las redes de riego y alimentación eléctrica, colocación de estanques, fuentes o piscina.
  8. Preparar la superficie del suelo necesaria para plantar el césped (de 10 a 30 cm según los terrenos). Efectuar los movimientos de tierra con pala y carretilla. Colocación de estacas, distribución y plantación práctica de los vegetales.
  9. Creación de los macizos de plantas vivaces, anuales y césped. Colocación de los bulbos.
  10. Trabajos de acabado, colocación de los accesorios de nuestro jardín.
  11. Examinar cuál será el programa de mantenimiento del jardín.

El abonado del suelo

Cualquiera que sea el tipo de suelo del jardín, es necesario removerlo cada año mediante una cava, para obtener un terreno limpio al empezar cada periodo de cultivo.

Las mejores épocas para sembrar el césped son primavera y otoño, ya que la tierra no está ni demasiado seca ni demasiado húmeda. No conviene remover la tierra si está muy húmeda, ya que es perjudicial para las plantas. Para saber si la tierra está en condiciones basta con coger un poco de tierra en las manos y notarla suelta, es decir, que no esté compacta.

Se puede abonar en cualquier época del año, aunque es el otoño la más adecuada ya que desde principios de septiembre hasta mediados de octubre las condiciones climáticas acostumbran a ser mejores. Durante la primavera, corremos el riesgo de la proliferación de malas hierbas y en verano que sea demasiado caluroso.

Antes de comenzar con el abonado del suelo, lo primero de todo es realizar una buena limpieza del terreno. Para ello, recomendamos aplicar Fertiberia Jardín «Herbicida Maleza» ya que vamos a eliminar las malas hierbas y la vegetación existente, lo que va a favorecer el establecimiento del nuevo césped.

Después de una semana y media, que ya ha hecho efecto el producto, preparamos el suelo con una labor de labranza. En esta operación removemos la tierra y aflojamos las capas superficiales, a la vez que los restos de hierbas quedan volteadas y dispuestos para la descomposición, que añadirá materia orgánica al suelo. El labrado nos aportará oxigenación al suelo y drenaje para los excesos de agua. La tierra debe quedar fina y sin conglomerados, con una textura esponjosa. Esto facilitará además el crecimiento de las raíces.

A continuación, se debe rastrillar la tierra para uniformizar la superficie. De esta manera, el terreno queda preparado para el abonado de fondo, que siempre se realiza antes de la plantación del césped. Posteriormente conviene volver a rastrillar la superficie abonada para incorporar el fertilizante al terreno.

Recomendamos aplicar un abono sólido granulado de lenta liberación que fortalece y estimula el crecimiento de las semillas y céspedes jóvenes. Para ello aplicaremos «CespedPLUS Siembra y regeneración», unos 20-30 gramos por cada metro cuadrado. La gama de fertilizantes de lenta liberación de Fertiberia incorpora la tecnología de la molécula Metién-Urea, que permite suministrar a la planta los nutrientes que necesita para la germinación, y posteriormente va liberando gradualmente el resto de los nutrientes, tal y como la planta los va necesitando para su crecimiento. De esta forma, nos aseguramos de que nuestro fertilizante va a ser completamente aprovechado por nuestro césped.

La tierra

Antes de comenzar a crear el jardín hay que saber la clase de suelo que tenemos. Para saberlo, hay que tener en cuenta que la tierra es una mezcla de varios elementos. En función de los porcentajes de cada uno de estos elementos tendrá unas características u otras. Estos elementos son:

Nota – Lo más frecuente es encontrar jardines de tierras mixtas que tienen dos de las características en común.

Arena

Formada por minúsculos trozos de roca gastados por efecto del tiempo. Ésta puede ser silícea (blanca grisácea) o calcárea (gris amarillento). La arena es rugosa al tacto y es la oposición completa de las tierras arcillosas.

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¿Dónde la encontramos?

Se encuentra en regiones al borde del mar cerca de las dunas.

¿Qué plantas crecen bien en esta tierra?

Arena silícea

  • Flores: amarantas, azaleas, camelias, capuchinas, mimosas, verbenas, yuccas y todas las flores de bulbos (tulipanes, narcisos, gladíolos, lirios, jacintos, etc.).
  • Hortalizas: zanahorias, judías, nabos, espinacas y todas las verduras tempranas.

Arena calcárea

  • Flores: aguileñas, anémonas, crisantemos, centáureas, clavellina, heliotropos, nepentes, guisantes de olor, entre otros.
  • Hortalizas: la mayor parte de la familia de las crucíferas (rábanos, mostaza, nabo, etc.).

Arcilla

Es el cemento de la tierra. Si no hay arcilla, no hay cohesión en el suelo ni retención de agua. Cuando el tiempo es seco, la arcilla está dura mientras que cuando llueve, está blanda. También tiene la propiedad de retener muy bien los elementos fertilizantes del suelo, para que luego las plantas puedan alimentarse.

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¿Dónde la encontramos?

Se encuentra en todas las regiones y se la reconoce en tiempo seco por las grietas que aparecen en ella. 

¿Qué plantas crecen bien en esta tierra?

  • Flores: balsaminas, centáureas, dalias, ageratum, cosmos y heliotropos, entre otros.
  • Hortalizas: alcachofas, patatas, cardos, coles y coliflores.

Humus

Es el producto final de la descomposición de los elementos orgánicos vegetales. Es indispensable en todas las tierras de cultivo y retiene el agua, así como elementos fertilizantes.

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¿Dónde la encontramos?

Se encuentra en el interior de los bosques.

¿Qué plantas crecen bien en esta tierra?

  • Flores: astilbes, hemerocalide, lirio de los valles, phlox, escabiosa, tritona, violeta y brezos, entre otros.
  • Hortalizas: todas las tempranas, con preferencia las verduras de hoja.

Caliza

Coagula el humus y la arcilla del suelo. Lo encontramos en estado blando o en forma de roca dura. Es importante en la regulación de la absorción de los fertilizantes.

El riego

Las técnicas de riego adquieren en jardinería una gran importancia, ya que al igual que otras labores de mantenimiento, es una parte fundamental para mantener vivas las plantas, el césped, los árboles y arbustos de nuestro jardín.

El periodo de riego, según las condiciones climáticas en España, varía normalmente entre Marzo y Septiembre, aunque en las zonas más cálidas se alarga un poco más hasta Noviembre. Dependiendo de la zona geográfica y las características/exigencias de cada jardín, se puede regar, de forma general, de la siguiente manera (Siempre sin llegar a encharcar el terreno):

  • De noviembre a marzo: cada 20 días si no llueve de forma significativa durante este tiempo.
  • Abril y mayo: días alternos o cada dos días en caso de primaveras suaves.
  • De junio a agosto: riego diario. En zonas muy secas con veranos muy cálidos es aconsejable regar 2 veces al día (mañana y tarde).
  • De septiembre a noviembre: días alternos o cada dos días en caso de otoños suaves.

Nunca se debe pasar de 1 o 2 riegos diarios aportando la dotación diaria (de 5 a 10 litros/m2) en un total de 30 a 40 minutos. Estas recomendaciones son generales, y dependen de muchos factores (clima, suelo, plantas, etc.), por lo que deberemos adaptarlas a nuestras condiciones particulares.

La mejor hora para regar es a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, ya que son las horas más frescas. Sobretodo, debe evitarse el riego en las horas de máxima radiación solar y evitar regar en exceso para no provocar encharcamientos. Los encharcamientos provocan un debilitamiento del césped, por lo que es más sensible al ataque de los hongos. Además, si recibe demasiada agua, no la absorbe bien y se pierde por infiltración profunda, desaprovechando la mayor parte.

Eliminación de las malas hierbas

Las malas hierbas son plantas que crecen espontáneamente en lugares no deseados y que tienen un crecimiento más rápido que las plantas cultivadas, por ello, es conveniente supervisar su aparición y su crecimiento para evitar que se desarrollen en exceso. Para ello hay que realizar una escarda (eliminación de las malas hierbas).

Se pueden eliminar las malas hierbas de dos maneras: usando a mano con la ayuda de un escardillo o azadón o utilizando productos químicos como los herbicidas. La escarda manual es la más sostenible, pero a su vez es la más laboriosa ya que requiere mucho más tiempo y dedicación. Cuando hay una gran cantidad de malas hierbas en el terreno, es aconsejable el uso de herbicidas.

Existen tres tipos básicos de herbicidas que nos ayudan a combatir las malas hierbas: los herbicidas totales y persistentes, los herbicidas totales sin persistencia y los herbicidas selectivos. Dependiendo del número de malas hierbas, su tipo, y si tenemos o no cultivos, utilizaremos unos u otros. Nosotros aconsejamos utilizar productos que estén autorizados para jardinería exterior doméstica como lo son los productos Fertiberia Jardín «Herbicida total» y «Herbicida selectivo». Siempre hay que leer la etiqueta antes de utilizar un herbicida.

La poda

La poda constituye un apartado importante en el cuidado de plantas, árboles y arbustos ya que las ayuda a mantenerse fuertes y vivas, y favorece su desarrollo. Lo importante es conocer cuál es la técnica de poda más adecuada y recomendable y la época para realizarla. Podemos encontrar 4 tipos de poda: de limpieza, de formación, de mantenimiento y de renovación.
  • Podas de limpieza: su objetivo principal es la eliminación de elementos y formaciones que resulten no deseables en las plantas, árboles y arbustos. Se suprimen, por lo tanto, ramas o partes de las plantas que están muertas, secas, enfermas o dañadas. Ramas mal orientadas o que enmarañen la copa; rebrotes de raíz, cuello o tronco del pie. Es importante tener en cuenta que este tipo de poda es necesaria para todo tipo de plantas o árboles y puede realizarse en cualquier época del año. Deben constituir un hábito continuo ya que son parte esencial del mantenimiento normal del jardín.
  • Podas de formación: su objetivo principal es conseguir una determinada forma de la planta o árbol frutal.
  • Podas de mantenimiento: su objetivo principal es mantener en buen estado las especies de plantas que no son frutales, así como mantener las formas de las plantas.
  • Podas de renovación o de rejuvenecimiento: su objetivo principal es eliminar las partes o elementos envejecidos del árbol o arbusto, para sustituirlos por otros nuevos y más jóvenes.
Para podar hay que realizar cortes limpios, por lo que debemos utilizar herramientas de corte como tijeras de podar de una mano o tijeras de martillo que son más largas y pueden utilizarse con las dos manos. Posteriormente debemos proteger los cortes de poda para evitar la entrada de hongos y enfermedades en la planta. Para proteger los cortes de poda, las heridas causadas por granizo, heladas, roturas de ramas en árboles y arbustos, recomendamos el uso de Fertiberia Jardín «Pasta cicatrizante».

La siega del césped

Constituye probablemente una de las intervenciones más frecuentes y también una de las más típicas del mantenimiento de céspedes.

La siega consiste en cortar el césped a la altura que uno desee. Esta altura va en función del tipo de césped que tenemos y del efecto ornamental que busquemos, del tipo de jardín o, del uso que vayamos a dar al césped, etc. No obstante, como norma general, el corte de siega debe eliminar una tercera parte de la altura de las plantas que componen la cubierta:

Alturas de siega para césped
Tipo de césped Altura de las plantas que componen la cubierta Altura de siega que queremos mantener
Pradera natural 20 a 30 cm 10 a 20 cm
Céspedes normales 12 a 15 cm 6 a 8 cm
Céspedes ornamentales 6 a 10 cm 4 cm
Céspedes deportivos (ej. campo de fútbol) 4 a 6 cm 1 a 2 cm
Céspedes deportivos (ej. green de un campo de golf) 2 a 4 cm Menos de 1 cm (0,4 a 0,6 m)
La altura definitiva de corte condiciona lógicamente el tiempo que debe pasar entre las siegas. Esta periodicidad está también condicionada por la climatología, por la época del año y por el tipo de césped, entre otros.

Fertibería, referentes en la producción de hidrógeno verde y amoniaco bajo en carbono y de soluciones de nutrición vegetal de alto valor añadido y medioambientales para la industria.

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